Personas Altamente Sensibles (PAS): comprender la sensibilidad como un rasgo, no como un problema

Publicado el 12 de enero de 2026, 11:39

En las sesiones con frecuencia escucho frases como: “Siento todo demasiado”, “Me afecta lo que a otros no” o “Me abruma el mundo”. Muchas de estas personas comparten un mismo rasgo de personalidad: la Alta Sensibilidad.

Es importante entender que ser Persona Altamente Sensible (PAS) no es un trastorno, ni una patología, ni una debilidad. Es una característica neurobiológica presente aproximadamente en el 15–20 % de la población, descrita y estudiada por la psicóloga Elaine Aron.

Comprender este rasgo puede marcar un antes y un después en la forma en la que te relacionas contigo misma, con los demás y con tu historia.

¿Qué significa ser una Persona Altamente Sensible (PAS)?

Lo más característico es que las PAS tienen un sistema nervioso más receptivo, lo que implica que procesan la información —interna y externa— de forma más profunda y detallada. Esto no significa sentir “más fuerte” sin control, sino percibir más matices, más estímulos y más información emocional y sensorial.

Elaine Aron describe cuatro pilares fundamentales de la alta sensibilidad (modelo DOES):

1. Procesamiento profundo:  Las PAS reflexionan intensamente sobre lo que viven. Analizan, conectan ideas y emociones, y suelen tener una rica vida interna.

2. Sobreestimulación: Al recibir más información, pueden sentirse saturadas con facilidad: ruido, multitareas, conflictos, exigencias sociales o emocionales.

3. Emocionalidad y empatía: Experimentan emociones con intensidad y captan con facilidad los estados emocionales de los demás.

4. Sensibilidad a los detalles: Perciben sutilezas que otras personas pasan por alto: cambios de tono, gestos, ambientes, estados de ánimo.

PAS no es lo mismo que ansiedad, introversión o fragilidad

Es importante diferenciar la alta sensibilidad de otros conceptos con los que suele confundirse:

  • No es ansiedad, aunque una PAS puede desarrollar ansiedad si vive en constante sobreestimulación.

  • No es introversión, ya que existen PAS extrovertidas.

  • No es fragilidad emocional, sino una mayor apertura al impacto de la experiencia.

Muchos síntomas aparecen no por el rasgo en sí, sino por haber vivido durante años sin comprenderlo ni respetarlo.

La historia personal: cuando la sensibilidad no fue cuidada

La alta sensibilidad necesita entornos suficientemente seguros para desarrollarse de forma sana. Cuando una PAS crece en contextos donde su forma de sentir fue:

  • Minimizada (“no es para tanto”)

  • Ridiculizada (“eres demasiado sensible”)

  • Exigida (“tienes que ser más fuerte”)

… puede aprender a defenderse de sí misma.

Estas defensas pueden tomar la forma de:

  • Hipervigilancia

  • Evitación emocional

  • Autoexigencia

  • Desconexión corporal

  • Complacer a los demás

En estos casos, el malestar no proviene de la sensibilidad, sino de la desconexión de ella.

Dificultades frecuentes en personas PAS

Algunas dificultades habituales que pueden aparecer son:

  • Sensación de agotamiento emocional

  • Dificultad para poner límites

  • Tendencia a la rumiación

  • Sobrecarga sensorial

  • Alta autoexigencia y autocrítica

  • Somatizaciones

De nuevo, no son rasgos inevitables, sino respuestas aprendidas para sobrevivir en entornos poco ajustados.

A continuación, te dejo un "mini test" orientativo para que puedas revisar tu nivel de sensibilidad. 

Mini test orientativo de Alta Sensibilidad (PAS)

Este cuestionario es únicamente orientativo y no tiene valor diagnóstico. Te recuerdo que la alta sensibilidad es un rasgo de personalidad, no un trastorno. Si te reconoces en muchas de estas afirmaciones y te generan malestar, puede ser útil hablarlo con un/a profesional.

Instrucciones

Lee cada afirmación y responde según lo que sueles experimentar en tu vida cotidiana.

  • 0 = Nada o casi nada

  • 1 = Un poco

  • 2 = Bastante

  • 3 = Mucho

Ítems

  1. Me siento fácilmente sobreestimulado/a por ruidos, luces, multitudes o muchas tareas a la vez.

  2. Percibo detalles del entorno (sonidos, gestos, cambios de humor) que otras personas no suelen notar.

  3. Las emociones intensas, propias o ajenas, me afectan profundamente.

  4. Necesito tiempo a solas para recuperarme después de mucha interacción social.

  5. Me altero más que otras personas cuando tengo prisa, presión o muchas demandas simultáneas.

  6. Suelo reflexionar profundamente antes de tomar decisiones o actuar.

  7. Me afectan especialmente las críticas, incluso cuando no son malintencionadas.

  8. Tengo una fuerte reacción emocional ante el arte, la música o la naturaleza.

  9. Cuando estoy cansado/a o sobrecargado/a, me vuelvo más irritable o me bloqueo con facilidad.

  10. Desde pequeño/a me han descrito como “sensible”, “emocional” o “muy perceptivo/a”.

Puntuación orientativa

  • 0–10 puntos: Baja sensibilidad

  • 11–20 puntos: Sensibilidad media

  • 21–30 puntos: Rasgos de alta sensibilidad

Importante: Obtener una puntuación alta no implica un problema psicológico. La alta sensibilidad puede ser una fortaleza o una fuente de dificultad según el contexto, la historia personal y los recursos de regulación emocional.

 

Si al responder este mini test te has sentido identificado/a y percibes que esta sensibilidad te genera malestar, confusión o agotamiento, la terapia puede ser un espacio seguro para comprender cómo funciona tu sistema emocional y aprender a cuidarte mejor.

Trabajar la alta sensibilidad no implica cambiar quién eres, sino integrar este rasgo de una forma más amable y regulada en tu vida cotidiana.

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